sábado, 29 de septiembre de 2007



Trata de no marearse, de quedarse tranquila; se nota en la tensión de sus ojos, que es extraña, siempre tan resueltos y brillantes. Sube la mirada fugaz, mientras los tonos de su ropa se van desvaneciendo al ritmo de un rito ciego que no hace más que envenenarla. No se atreve a abrir la puerta, tanto tiempo atrapada que aquella manilla, gastada y senil, la intimida. Ha olvidado el color del cielo ("Celeste profundo, celeste profundo" se grita en silencio) Se borró de su mente la forma de las ventanas, el sabor del aire, ya se le olvidaría respirar, si no fuese aquella la única actividad de su vida. Desea salir. La manilla se ve tan infinita en ese hierro indómito que perpleja queda en el silencio de la pieza, ese silencio que se comió hasta la última partícula de ella, que se le fundió al cuerpo y no la suelta. El frío del metal le congela la mano. Luego del miedo lo decide: la girará. El ciclo culmina, la puerta se abrirá, no hay vueltas adicionales, no queda más... Con toda la fuerza que se juntó en sus huesos dobla la muñeca con convicción desenfrenada, suelta su agua furiosa tras abrir las compuertas de la represa...
Tirada en el piso, llora. Repentinamente alguno de sus músculos tirita. Jamás se detuvo a pensar en el cerrojo de la puerta...
Sube! Anda, vamos... No temas, no queda nada a nuestro lado que pueda dañarte más, eres todo lo que tienes, compréndelo y disfrútate, no persigas más interrogantes. Déjate llevar ¡Anda, no es tan difícil como lo creías! Las cosas se nos dan rápido. Yo pretendo acompañarte, jamás guiarte, avisarte, tal vez protegerte... yo pretendo. Quiero que saltes, que corras ¡Hace tanto que no lo haces! Quítate la piel, no debes avergonzarte. Las cosas son simples, te lo he dicho ya, son simples y tú no lo estás entiendiendo. Debes saberlo, pero no lo entiendes, no quieres. Puedes tomar mi mano las primeras veces, si me necesitas estoy. No, no llores. No seas tan cruel contigo... Vacía tus bolsillos, lanza tus zapatos, acá no los necesitas...



BRILLARÁ EL SOL
BRILLARÁ
CAMINAREMOS JUNTOS
QUÍTATE LA PIEL, ACÁ NO TE SIRVE...

domingo, 22 de julio de 2007

Parece que fueran siglos los que lleva congelada dentro de ese cuerpo inerte; movió sus brazos, intentando demostrar de alguna forma que el hielo estaba por dentro, estaba con ella. Se oscureció el día. Tenía ganas de dormir profundamente, como cuando el tiempo se detenía cuando cerraba los ojos, cuando los sueños se confundían con la realidad indolente. Se tocó las manos y sintió como el gélido roce le congelaba los dedos.
Frío, se ondulaba y caminaba por las calles, avenidas, entraba en los cafés,a los centros comerciales. Entró, un día incierto, en sus ojos de miel, dulces, tan dulces como ella acurrucada a un lado del fuego, donde las gotas pegando en el techo formaban una sinfonía incansable. A un lado, junto al fuego, que le humeaba la cara con su infinita arrogancia; sin embargo, ella no lo nota. Paróse rápidamente al sentir el estruendo de una carcajada burlona. Intercambio de miradas incisivas y filosas (nunca cortantes) en el transcurso continuo de dos segundos trágicos que se dejaron reflejar en la miel de sus ojos.
La silueta le pesaba en la mente. Se escondía de ella, no obstante, la incitaba a una sangrienta lucha sempiterna. Y ella la buscaba, más que por cualquier otra cosa, por la absurda necesidad de observar sus formas y movimientos de manera nítida. La seducía el misterio, como siempre, y, esta vez, se dejaba llevar, se dejaba fundir. Y mientras se derretía, una mano le rozaba los dedos, descongelándolos por algunos instantes…

domingo, 1 de julio de 2007

Nerviosa, de tanto temblar y tambalear cayóse sobre la sombra de un seudovidente ególatra, quien la miró repetidas veces sin palabras pronunciar... Cayóse, dijimos, y no se levantó hasta que el sol había dado la vuelta. Nada la obligaba a ponerse de pie, nadie había que le tirara de las manos y la obligase a ponerse de pie. Entonces esperó que los rayos la cubieran para poder recoger las fuerzas que, al chocar su cuerpo y el suelo, dejó ir esparramadas casi mezclándose con el cemento. Luego de levantarse miró a sus alrededores el paisaje que la acompañaba y nada odió más que ver árboles y vegetación, burlándose descaradamente de su flaqueza y poco equilibrio; no quiso intimidarse, asi que corrió a tropezones a esconderse en las faldas de su madre, la que se reía de soslayo...
Antes la luz pasaba, no se quedaba dormida entre las frondosas ramas que, llenas de hojas (verdes las hojas), le impedían esclarecer. Antes la luz se necesitaba; disfrutábamos con los atardeceres sin sol, las mezclas de colores grices, los matices marcados y enormemente estéticos. Antes la vida era... era...
Nos conformamos con encender la ampolleta, con calentarnos con gas, nos conformamos con modernos aparatos que nos facilitan la existencia, apartando la simpleza y su encanto. Haciéndole el quite a tal punto de dejarla completamente obsoleta en el mundo; ¡Oh, que tristeza!
Yo prefiero mirar los montones de tierra, descubrir sus formas y su estilo de belleza, prefiero ver como se filtra la luz natural en las ramas secas, seguir sus líneas hasta que se transforman en cielo, se hacen parte de el cielo grisáceo. Que desaprovechadas tenemos las cosas pequeñas.
Mira. Ahora vulve a mirar. Siempre.

martes, 23 de enero de 2007

No hay titulo


Increible me parece que existan personas; con más ímpetu me impresiona que las hallan tan diversas...y cuando lo pienso me doy cuetna que somos todos UNO, uno sólo, con ramificaciones y detalles distintos pero la esencia del ser, como suele llamarse, siempre está intacta... nadie a logrado ser tan diferente como para no parecese a si mismo...

Leyendo a un amigo (sí, un amigo) que hablaba sobre estilos y "búsquedas del ser" me di cuenta que soy una impostora, que me engaño a diario tratando de no ser como el de aquí o el de más allá... burlandome de quienes escuchan algo extraño o, para mi, de dudable calidad. Nos engañamos todos con el sentido del SER PERSONAS... que más que "no ser iguales" se trata simplemente de "ser"... asi,lisa y llanamente, aprovechando las capacidades y defectos... porque se pueden aprovechar para el crecimiento interno. Los dejamos y miramos como "las ovejas negras" de los adjetivos, mas son parte fundamental de nuestra composición. Jamás búscamos más de lo que creemos poder; el conformismo nos abunda, nos sobra y no hacemos nada por esto, porque lo único que queremos es subir la escala piramidal en la que vivimos esa sociedad en punta que sin nosotros quererlo nos domina... Por i parte creo que es tiempo de sentarme a un lado de esta piramide a mirar...

No tengo ni voz ni voto dentro de este mundo, pusto que no soy más que una parte minuscula y nimia. De hecho el mundo no es MI mundo, el que si lo es, es justamente el que tapo con las ofertas de mercado, el que compro con el sueldo de mis padres cada fin de mes, el que trato de esquivasin darme cuenta que es MIO y que debo usarlo, explorarlo... no me doy el tiempo... creo que pocos se lo dan. Y son esos pocos los que perduran. Perduran, pero nadie lo sabe, nadie lo toma en cuenta...
Y son esos pocos los que perduran. Perduran, pero nadie lo sabe, nadie lo toma en cuenta...